El Otro:
Me encuentro conmigo mismo en la charla que tengo cada noche conmigo;
y me escucho diciéndome: “Facundo!, vos podés hacerlo un poco mejor, mucho mejor!!! Dale viejo!”
Una charla íntima, de absoluta privacidad, donde nos miramos cara a cara el Otro y yo.
Es ahí que entiendo que ese Otro también comprende:
“Hago lo que puedo”, decimos juntos…
y que a veces puedo un poco más y a veces puedo un poco menos.(y a veces no puedo)
Y entonces concluyo: lo único que hace falta es amor:
dar y recibir amor.
